La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por sequedad, enrojecimiento, descamación y picor intenso. Es una patología frecuente que suele comenzar en la infancia, aunque también puede persistir o aparecer en la edad adulta. Sus síntomas tienden a evolucionar en brotes recurrentes.
El eccema, por su parte, es un término más amplio que hace referencia a diferentes formas de inflamación cutánea con manifestaciones similares: irritación, lesiones, prurito y molestias constantes. Tanto la dermatitis atópica como los eccemas comparten la alteración de la barrera protectora de la piel, lo que la hace más vulnerable frente a agentes externos, infecciones y reacciones alérgicas.
Además de los síntomas visibles, estas enfermedades pueden generar estrés, inseguridad y fatiga, ya que el picor interfiere con el sueño y la vida social. Por todo ello, cada vez más pacientes buscan tratamientos eficaces, seguros y libres de corticoide.
Los corticoides tópicos han sido el pilar de tratamiento durante décadas. Sin embargo, su uso prolongado puede asociarse a efectos adversos (adelgazamiento cutáneo, rebote, dependencia, etc.). Por eso, cada vez más pacientes buscan alternativas eficaces que reduzcan la inflamación sin corticoides.


Nuestro tratamiento utiliza resonancia molecular cuántica (QMR) para modular la inflamación a nivel celular y favorecer la regeneración del tejido. Es ambulatorio, indoloro y compatible con tu vida diaria.
Cómo actúa :
En nuestra experiencia clínica, los pacientes refieren alivio del picor y mayor confort desde las primeras sesiones, con una piel progresivamente menos reactiva.
La valoración médica personalizada determina si eres candidato y define el número de sesiones.





